En seguida Jesus le tendio la mano y sujetándolo, lo reprendio: – ¡Hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste? (Mateo 14:31 NVI)
Después de alimentar a los cinco mil cerca de la orilla del mar de Galilea, Jesús les dijo a sus discípulos que se subieran al bote y navegaran al otro lado sin él. Jesús envió a la gente a casa y subió solo a las colinas para orar.
Durante la noche, los discípulos estaban lejos de la tierra. Se levantó un fuerte viento y estaban luchando contra fuertes olas. Jesús vino a ellos caminando sobre el agua. Los discípulos pensaron que era un fantasma y tuvieron miedo. Inmediatamente Jesús les gritó: “¡Cálmense! Soy yo. No tengan miedo.”
Pedro salió del bote y comenzó a caminar sobre el agua hacia Jesús. Pero cuando Pedro miró el viento y las olas, estaba aterrorizado. Él comenzó a hundirse y gritó: “¡Sálvame Señor!” Jesús inmediatamente extendió la mano y sujetando a Pedro le dijo: “Tienes tan poca fe. ¿Por qué dudaste de mí?”
¿Alguna vez has sentido la seguridad que da, alguien que te sujeta fuerte? Al igual que Pedro, ¿alguien te sujeto y te llevó a un lugar seguro? ¿Alguna vez te has sujetado a la barandilla cuando te estás cayendo, bajando las escaleras, o has alcanzado la rama de un árbol para evitar resbalarte en un camino embarrado?
El usar la mano y podersujetarse es posible debido al dedo pulgar. Ata una banda de caucho alrededor del pulgar y dedo índice de tu mano dominante. ¡Ahora intenta sujetar una cuchara, o lanzar una pelota de béisbol o escribir un texto en tu teléfono celular!
Dios creó el pulgar para ser diferente de los otros dedos de la mano. Los dedos tienen dos articulaciones y tres falanges. El pulgar tiene solo una articulación y dos falanges. Pero una diferencia más importante es que el pulgar es oponible. Puede tocar fácilmente los dedos de la misma mano y agarrar objetos.
Al igual que Pedro, ¿alguna vez piensas que Dios está lejos y no se preocupa por ti? Incluso cuando parece que Él está obrando en tu situación, pero las circunstancias te hacen dudar. ¡No temas! ¡Armarse de valor! Dios está contigo. El creó tus manos con la habilidad de sujetarte a Él. ¡Permanece en manos de Dios y cree!