Spanish Category

el amor de Cristo

BLOG: February 2021

16 Le pido que, por medio del Espiritu y con el poder que procede de sus gloriosas riquezas, los fortalezca a ustedes en lo íntimo de su ser, 17para que por fe Cristo habite en sus corazons.  Y pido que, arraigados y cimentados en amor, 18puedan comprender, junto con todos los santos, cuán ancho y largo, alto y profundo es el amor de Cristo.”  (Ef. 3:16-18 NVI)

Había sido cristiana durante más de 30 años cuando escuché un sermón sobre “Lo que un cristiano sabe con seguridad”.  En ese momento, supe que mis pecados habían sido perdonados por la gracia de Dios. Como dice en Efesios, “En él tenemos la redención mediante su sangre, el perdón de nuestros pecados, conforme a las riquezas de la gracia 8que Dios nos dio en abundancia con toda sabiduria y entendimiento.” (Ef. 1:7-8). Y yo sabía dónde pasaría la eternidad. “Porque tanto amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo el que cree en él no se pierda, sino que tenga vida eterna”. (Juan 3:16) 

Pero entonces el pastor llevó las palabras de Juan 3:16 un paso más allá al leer Efesios 3:16-18: 16 Le pido que, por medio del Espiritu y con el poder que procede de sus gloriosas riquezas, los fortalezca a ustedes en lo íntimo de su ser, 17para que por fe Cristo habite en sus corazons.  Y pido que, arraigados y cimentados en amor, 18puedan comprender, junto con todos los santos, cuán ancho y largo, alto y profundo es el amor de Cristo.” 

De repente entendí la magnitud del amor de Dios. ¿Dijo el pastor que el amor de Cristo es para mí y en mí a través de su Espíritu? ¿Quiere decir que no tengo que esperar hasta que pase la eternidad con Él, para poder disfrutar de ese amor que el tiene para mí? ¿Cómo me perdí este regalo que está disponible para mí ahora?

Esta revelación marcó una gran diferencia en mi caminar cristiano.  Me dio la habilidad de amarme a mí misma y amar a los demás como Cristo me ama. Fui capaz de perdonar a aquellos que me habían herido y amarlos incondicionalmente, no por mi propio poder, sino por el poder de Cristo trabajando en mí a través del Espíritu Santo.

Unos años antes de escuchar este sermón, algunas circunstancias hirientes y decepcionantes en mi vida causaron un alejamiento gradual de la comunidad cristiana. Me sentí incapaz de compartir mi “verdadero” yo, temiendo el rechazo de otros en la iglesia si conocían toda mi historia. Sin embargo, apoderada por esta nueva revelación del amor y la aceptación de Dios, tomé la decisión de unirme a un grupo de compañerismo cristiano en mi iglesia. Juntos, compartiamos nuestras historias, nos animabamos y orabamos los unos por los otros. En este grupo, no sólo no fui rechazada, sino que terminé aprendiendo como amar y ser amada. De esta forma establecí relaciones personales con otros cristianos. Dios no nos creó para vivir solos.

Así que, algunos de ustedes probablemente estén pensando, ¿dónde está la lección de anatomía y fisiología? Bueno, sigamos leyendo en Efesios 3: 19 “y de conocer el amor de Cristo, que excede a todo conocimiento, para que seáis  llenos de toda la plenitud de Dios.”(Ef. 3:19)

Hay una gran diferencia entre saber del amor de Dios como una verdad universal y conocer este amor como una verdad personal.  En tu mente, sabes que en la cruz, Cristo manifestó su gran amor por un mundo perdido. En tu corazón,tienes que tomar la decisión personal de invitarlo en tu vida. Por medio de la fe, tú tienes acceso, a la plenitud de ese amor. Cuando Cristo resucitó, envió el Espíritu Santo para fortalecernos con poder en nuestro hombre interior. Fortalecido en tu fe, empiezas a ver a los otros como Cristo los ve y como Cristo los ama.

¿Sabes cuánto te ama Cristo?  ¿No sólo en tu mente, sino en tu ser interior? ¿En tu corazón? Oro que lo sepas.  ¿Estás experimentando toda la plenitud que el amor de Cristo tiene para ti?  Oro para que así sea.

Leave a comment